Cerró una edición histórica de la Fiesta del Chamamé

DESTACADAS FIGURAS Y LLENO TOTAL EN LA ÚLTIMA NOCHE. Con diez noches de alta convocatoria, fuerte presencia de público y una grilla que combinó tradición y renovación, la Fiesta Nacional del Chamamé cerró su edición de 2026 dejando números récords y debates abiertos sobre el presente del género.

La 35ª Fiesta Nacional del Chamamé llegó a su fin luego de diez noches consecutivas en las que el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola se vio colmado de público local, nacional e internacional. Esta edición quedará marcada por una convocatoria masiva, con localidades agotadas en varias jornadas, y por una programación que buscó reflejar la diversidad del chamamé en sus distintas expresiones, no exenta de polémica.

         
a grilla de la última noche previó las actuaciones de destacadas figuras del chamamé, como Juancito Güenaga, Los Bofill, Milagros Caliva, Gianella Niwoyda, Bruno Mendoza, Piko Frank, Rafael Fondón, Tony Rojas, Teresa Parodi y Los Alonsitos, con su invitado: Chaqueño Palaveccino.

Sin duda, a lo largo de las lunas chamameceras, el escenario principal recibió a figuras históricas del género, nuevas generaciones de artistas, propuestas orquestales y cruces regionales que dieron forma a una grilla amplia y mayormente celebrada por el público. La novena noche, una de las más concurridas, volvió a mostrar la potencia de la fiesta como espacio de encuentro cultural y reafirmó su carácter de espectáculo identitario para Corrientes.

Más allá de los números, el desarrollo de esta edición también expuso tensiones propias de un género vivo, atravesado por procesos de renovación, debates estéticos y discusiones sobre los límites entre tradición y modernidad. Hubo momentos de alto vuelo artístico, homenajes sentidos y presentaciones que despertaron ovaciones, así como también reclamos vinculados a horarios, organización, criterios de programación y por no cumplir con la condición de interpretar chamamé, al menos el 70% de su repertorio.

Pero más allá de todo, con su raíz profunda y su fuerte arraigo popular, la Fiesta volvió a demostrar su capacidad de convocar multitudes sin resignar identidad. En un contexto cultural atravesado por la inmediatez, la fiesta sostuvo un clima de pertenencia y respeto por una música que se transmite de generación en generación y que encuentra en este escenario su máxima vidriera. El cierre de la 35ª edición deja un balance positivo en términos de convocatoria, visibilidad y proyección cultural.