

El club portugués decidió llevar al argentino a España para la revancha ante el Real Madrid, aunque no podrá jugar por la suspensión provisional.
Benfica tomó una postura clara en la previa de la revancha ante el Real Madrid por los playoffs de la UEFA Champions League 2025/26. A pesar de la suspensión provisional impuesta por la UEFA, el club decidió incluir a Gianluca Prestianni en la delegación que viajó a Madrid, en un gesto de respaldo político y simbólico hacia el jugador.
La medida disciplinaria se originó tras el cruce con Vinícius Júnior en el partido de ida disputado en Lisboa. Luego de un gol, el brasileño celebró frente a la hinchada local y Prestianni se acercó, tapándose la boca con la camiseta mientras pronunciaba una frase que no pudo ser leída en imágenes. Vinicius denunció haber recibido el insulto “mono”, algo que el argentino negó categóricamente: “En ningún momento dirigí insultos racistas”.
La UEFA aplicó una suspensión provisional por una presunta infracción al Artículo 14, relacionado con comportamiento discriminatorio, mientras continúa la investigación. En consecuencia, el ex Vélez no podrá jugar la revancha en el Santiago Bernabéu salvo un improbable cambio administrativo de último momento.
En el aeropuerto Humberto Delgado, Prestianni evitó declaraciones. Quien sí habló fue Rui Costa, presidente del club, que defendió con firmeza al futbolista: “Esta situación es incómoda para todos. Para el club y para el jugador, que está siendo crucificado. Les aseguro que no es un jugador racista; de lo contrario, no representaría al Benfica”. Además, remarcó: “El Benfica es una institución inclusiva y antirracista. Jamás permitiría jugadores racistas en su plantel. Creemos en nuestro jugador”.


Benfica tomó una postura clara en la previa de la revancha ante el Real Madrid por los playoffs de la UEFA Champions League 2025/26. A pesar de la suspensión provisional impuesta por la UEFA, el club decidió incluir a Gianluca Prestianni en la delegación que viajó a Madrid, en un gesto de respaldo político y simbólico hacia el jugador.
La medida disciplinaria se originó tras el cruce con Vinícius Júnior en el partido de ida disputado en Lisboa. Luego de un gol, el brasileño celebró frente a la hinchada local y Prestianni se acercó, tapándose la boca con la camiseta mientras pronunciaba una frase que no pudo ser leída en imágenes. Vinicius denunció haber recibido el insulto “mono”, algo que el argentino negó categóricamente: “En ningún momento dirigí insultos racistas”.
La UEFA aplicó una suspensión provisional por una presunta infracción al Artículo 14, relacionado con comportamiento discriminatorio, mientras continúa la investigación. En consecuencia, el ex Vélez no podrá jugar la revancha en el Santiago Bernabéu salvo un improbable cambio administrativo de último momento.
En el aeropuerto Humberto Delgado, Prestianni evitó declaraciones. Quien sí habló fue Rui Costa, presidente del club, que defendió con firmeza al futbolista: “Esta situación es incómoda para todos. Para el club y para el jugador, que está siendo crucificado. Les aseguro que no es un jugador racista; de lo contrario, no representaría al Benfica”. Además, remarcó: “El Benfica es una institución inclusiva y antirracista. Jamás permitiría jugadores racistas en su plantel. Creemos en nuestro jugador”.
El dirigente también contextualizó el intercambio en el campo: “En la cancha suele haber ofensas de ambos lados. Prestianni también se sintió ofendido. Pero reitero: no es racista y por eso merece nuestra confianza”.
El club expresó su malestar en un comunicado y adelantó que apelará la decisión, aunque reconoció que los tiempos conspiran contra cualquier efecto inmediato. Con la serie 1-0 a favor en la ida, el Real Madrid será local este miércoles desde las 17. Las Águilas ya fijaron posición fuera del campo. Ahora intentarán hacerlo dentro, con o sin su joven talento en la cancha.
