Incidentes en la marcha contra la reforma laboral: los manifestantes tiraron las vallas y la policía aplicó el protocolo

Columnas de distintas agrupaciones se concentraron en las inmediaciones del Parlamento, donde se trata la reforma laboral. Tras los enfrentamientos hay al menos 12 detenidos.

En el marco del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo contra la reforma laboral, el Gobierno nacional aplicó el protocolo de orden público durante las manifestaciones realizadas este jueves frente al Congreso de la Nación Argentina y en distintos accesos a la Ciudad de Buenos Aires.

Desde las primeras horas del día, fuerzas federales desplegaron un importante operativo de seguridad con presencia de la Gendarmería Nacional Argentina y la Policía Federal Argentina, además de efectivos de la Policía de la Ciudad. El objetivo fue garantizar la libre circulación y evitar cortes totales en rutas y avenidas principales.

 

 
 
 El protocolo —impulsado por el Ministerio de Seguridad— establece que las fuerzas deben intervenir ante bloqueos de vías de tránsito, intimar a los manifestantes a liberar carriles y, en caso de negativa, avanzar con el desalojo. Durante la jornada se registraron momentos de tensión en accesos como Panamericana y Acceso Oeste, donde columnas sindicales intentaron interrumpir el tránsito y fueron contenidas por los efectivos.

 

Algunos manifestantes comenzaron a lanzar botellas y palos a la Policía, y luego intentaron tirar una de las vallas. Si bien en un primer momento no respondieron las fuerzas, luego actuó un camión hidrante.
La intención de lanzar agua es para que se alejen de las vallas y no se generen conflictos cuerpo a cuerpo. De momento, algunos se refugian en una bandera de Argentina. Mientras que otros cantan "la patria no se vende".
Tras dispersar a quienes estaban generando disturbios, volvieron a lanzar objetos, por lo que se desplegaron columnas de Infantería, con personal de Gendarmería.

 

 

Los manifestantes no se dispersaron a pesar de la respuesta del camión hidrante y la formación de Gendarmería, por lo que los agentes respondieron y lanzaron gases lacrimógenos.
Las personas afectadas fueron atendidas por personal médico, mientras que un grupo de personas generó más disturbios: prendieron fuego a basura en la calle.

Inmediatamente tras la utilización de gas pimienta y el accionar de los camiones hidrantes por parte de la Gendarmería Nacional y la Policía Federal, la Policía de la Ciudad procede a bloquear las arterias que permiten evacuar la Plaza Congreso. Los efectivos alegan "razones de orden público" y no ofrecen indicaciones sobre qué vías alternativas se pueden tomar para salir.

 
Permanecen cerradas Rodríguez Peña y Montevideo, ambas cerca de Bartolomé Mitre, así como también Paraná, Uruguay y Rivadavia. No se puede cambiar de dirección, solamente permiten caminar en línea recta, por lo que se complica la evacuación de quien quiera irse de Congreso.En el sector de Hipólito Yrigoyen, la Plaza de los Dos Congresos se llena principalmente de residentes de la zona, habituales en ese espacio. Mientras tanto, hacia las 18, aún permanecen unos cientos de manifestantes en el lado de Rivadavia, donde se escuchan bombos, redoblantes y trompetas. Aunque ni la CGT ni las organizaciones peronistas participaron en la marcha de este jueves, algunos de los últimos autoconvocados que llegaron entonaron la Marcha popularizada por Hugo Del Carril.
Detrás del vallado, igualmente, se mantiene formada la policía motorizada y una segunda columna con personal de la Policía Federal.

Tras el uso de agua y gas pimienta por parte de los camiones hidrantes de la Gendarmería y la Policía Federal sobre quienes protestaban, y después de que algunos manifestantes golpearan el vallado que los separaba del Palacio Legislativo y arrojaran botellas hacia la Infantería, la concurrencia en la movilización contra la ley de reforma laboral disminuyó de manera considerable.

 
Al intentar retirarse, cientos de manifestantes se toparon con calles bloqueadas por la Policía de la Ciudad justo después de los enfrentamientos en avenida Rivadavia y Callao. Oficiales de Infantería porteña se desplegaron en Rodríguez Peña, Montevideo, Paraná y Uruguay para impedir el acceso desde Rivadavia hacia Bartolomé Mitre, impidiendo el libre tránsito de quienes querían alejarse de la Plaza de los Dos Congresos.
En esos puntos, la fuerza dispuso un camión de Infantería y varias motos. Un agente declaró a Infobae: "Es por razones de orden público". Ni él ni otros tres oficiales supieron especificar cuál era la vía habilitada para evacuar la zona.

Alrededor de las 18:20, los manifestantes volvieron a lanzar objetos y tiraron dos vallas del operativo de seguridad. En principio, respondió el camión hidrante. Luego, cuando los agentes intentaron acomodar las vallas, también tiraron gases lacrimógenos. Como sucedió más temprano, los marchantes se los devolvían a la policía.

Personal de la policía motorizada y de la Policía Federal comenzaron a aplicar el protocolo antipiquetes. Sacaron parte del vallado y salieron hacia Plaza Congreso para detener a los manifestantes y dispersar los disturbios. Lanzaron gases lacrimógenos y se escucharon estruendos por disparos de balas de goma.

Previo a que los incidentes refloten y las fuerzas de seguridad apliquen el protocolo, la Policía de la Ciudad detuvo a cinco personas, entre ellas dos menores, en la esquina de Santiago del Estero y Avenida de Mayo por estar acusadas de cometer un "robo en modalidad piraña" contra una persona que se hallaba en la Plaza del Congreso durante la protesta por la reforma laboral.
Uno de los arrestados, de 17 años, registraba un pedido de captura vigente por tentativa de robo automotor con fecha del 26 de agosto de 2025.