

El presidente Javier Milei dispuso que la reliquia sea trasladada desde el Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo. Fuerte rechazo de los historiadores.
De espaldas a las recomendaciones de los historiadores, el presidente Javier Milei avanzó este martes en su decisión de trasladar el Sable Corvo de José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo en el barrio porteño de Palermo.
Así quedó plasmado en el Decreto 81/2026 publicado hoy en el Boletín Oficial con las firmas de Milei y del ministro de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti.
Entre los considerandos de la medida el Gobierno justificó el traslado en supuestas razones de seguridad, respeto histórico e institucional. Sin embargo, en el trasfondo de la decisión se encuentra el enojo de Milei con el Museo Histórico Nacional que rechazó su pedido para usar el Sable Corvo en el acto del pasado 25 de Mayo. Tras la negativa a prestarle la histórica pieza, el mandatario libertario despidió al director del Museo y ahora le quitó la histórica pieza, la más preciada de su colección.


Fuerte rechazo a Javier Milei
En los días previos, una sobre otra fueron sumando las duras críticas al presidente Milei por mudar el sable corvo de José de San Martín.
Una de las más enfáticas fue Lucía Ezcurra, descendiente directa de Juan Manuel de Rosas quien apuntó con dureza contra el mandatario libertario. En sus redes sociales Ezcurra recordó el origen y el destino de la reliquia de la que ahora Milei busca disponer como si fuera propio.
"San Martín le dio el sable a Rosas, de quien soy descendiente, y los herederos se lo dejaron al museo", comenzó Ezcurra para luego lanzar con contunencia: "El adolescente ególatra que tenemos por presidente, que odia a Rosas, no pudo usarlo porque el museo se lo negó, despidió al director y ahora quiere quitar el sable. Gusano resentido".
Ezcurra recordó así que el conflicto escaló luego de que el museo se negara a permitir que Milei utilizara el sable en el acto por un nuevo aniversario de la Revolución del 25 de Mayo tal como pretendía el mandatario libertario, lo que derivó luego en el despido del director de la institución y el posterior decreto para quitar la pieza del Museo Histórico Nacional.
Ahora Milei ordenó el traslado de la pieza histórica a pesar del pedido expreso de los herederos del Libertador y de la actual custodia civil, lo que reabrió el debate sobre si el público general podrá seguir accediendo a una de las reliquias más valiosas del patrimonio nacional o si su nuevo destino limitará su exposición.En la misma línea la Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH) expresó su más enérgico rechazo a la medida a la que calificó como un error en términos de política cultural y conservación. Según los investigadores, esta decisión despoja a la pieza de su carácter de “bien público” para devolverla a un ámbito estrictamente militar.
El general José de San Martín decidió legar su sable corvo al Brigadier Juan Manuel de Rosas como un acto de reconocimiento por la defensa de la soberanía argentina.
El Libertador tomó esta decisión en su testamento de 1844, motivado por la firmeza con la que Rosas enfrentó las intervenciones de Francia e Inglaterra durante el bloqueo anglo-francés del Río de la Plata. San Martín consideraba que Rosas había defendido el honor y la dignidad de la Confederación Argentina frente a las pretensiones de las potencias europeas.