

Se prevén jornadas meteorológicamente complicadas para controlar los incendios que siguen activos y que podrán activar nuevos focos en diferentes puntos.
Los incendios forestales en el Chubut siguen consumiendo hectáreas y hectáreas de bosque nativo y pinares, una situación que esta semana podría agravarse debido a un escenario climático crítico: sequía, vientos intensos y la ola de calor que alcanza por estas horas a esa provincia patagónica.
En concreto, la localidad de El Hoyo atravesará esta semana jornadas de calor: para este sábado se espera una máxima de 29°, bajará el domingo a 26° pero desde el lunes irán subiendo hasta alcanzar registros superiores a 30° el miércoles y cercanos a 40° hacia el jueves. Recién para los primeros días de febrero se pronostica descenso de las temperaturas y alguna probabilidad de precipitaciones.
Además, durante los próximos días el viento seguirá soplando con intensidad desde el sector Oeste, con ráfagas de hasta 50 kilómetros horarios, lo que no hará más que intensificar las llamas y eventualmente reavivar focos controlados.
En estos momentos, el avance del fuego afecta áreas de alto valor ambiental como el valle del arroyo Planicie, los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas, donde bosques nativos se encuentran seriamente dañados.
El pedido de Ignacio Torres al Gobierno Nacional
Por su parte, el gobernador Ignacio Torres afirmó que más de 400 brigadistas trabajan de manera coordinada y que el despliegue incluye la utilización de 14 medios aéreos en el Parque Nacional Los Alerces y cinco adicionales en Puerto Patriada.
Según trascendió, al mismo tiempo el mandatario chubutense habría solicitado al Gobierno Nacional la remoción de las autoridades del Parque Nacional Los Alerces, donde se producen los focos ígneos que ha han consumido miles de hectáreas de bosques nativos.
La solicitud habría sido formulada luego de que entidades vinculadas a la industria turística de su provincia hicieran el mismo pedido al presidente de la Administración de Parques Nacionales (APN), acusando al intendente del área protegida de “negligencia” en el manejo de la catástrofe ambiental.


