

El fenómeno se registró a unos 20 kilómetros de Mar del Plata. Los turistas fueron sorprendidos por el retiro repentino del mar y el avance de olas de gran tamaño. La víctima habría impactado contra las rocas.
Un extraño episodio marítimo se registró este lunes en Santa Clara del Mar, localidad ubicada a 20 kilómetros de Mar del Plata, donde turistas que estaban en la playa fueron sorprendidos por el retiro repentino del mar y el posterior avance con olas de gran tamaño.
Según informó Defensa Civil, un hombre de 35 años murió y 35 personas sufrieron heridas, una de las cuales padeció un infarto pero se mantiene con vida. La víctima fatal habría impactado contra las rocas en medio del fuerte oleaje.
La situación provocó momentos de caos entre los presentes, ya que el agua arrastró pertenencias como bolsos, reposeras y sombrillas, mientras que quienes estaban dentro del mar debieron ayudarse entre sí para salir. En el lugar trabajaron efectivos policiales y ambulancias para asistir a los heridos, mientras se monitorea la zona ante posibles nuevos movimientos del mar.
Testigos relataron que el fenómeno ocurrió de manera repentina durante la tarde, "Hubo una gran retirada previa y después el agua subió hasta las piedras, algunos sectores quedaron sin playa", aseguraron. Según se puede observar en las imágenes, una sucesión de olas de gran tamaño avanzó con fuerza sobre la playa, sorprendiendo tanto a turistas como a residentes que rápidamente se alejaron bajo las órdenes de Defensa Civil.
Fabián García, director de Defensa Civil, explicó que "fue un evento imprevisible, los meteorólogos lo denominan olas espurias. No tiene causas confirmadas por la ciencia y no significa que va a haber una repetición".“Estabas en la orilla y el agua te llegaba por arriba del cuello. La gente no podía salir. Los guardavidas no daban abasto. Había muchos niños", detalló una periodista de TN desde el lugar de los hechos, y agregó que "la ola arrastró bolsos, sombrillas y sillas, fue una masa gigante de agua que se llevó todo".
En el mismo medio, uno de los guardavidas que participó en el rescate sumó: “Sacamos a todos del mar, empezamos a tocar silbatos pero con el calor que hacía la gente seguía en el mar. Se produjo un remolino negro, fue horrible”.