
Estafa millonaria. Una mujer fue víctima de una grave estafa tras entregar una motocicleta y $2.500.000 en efectivo, además de acordar cuotas adicionales, a cambio de un automóvil robado en Santa Fe.
El caso involucra a personas de la comunidad gitana dedicadas a la compraventa de vehículos en la capital correntina, quienes estarían detrás del engaño.
El vehículo en cuestión, un Chevrolet Cruze LTZ blanco modelo 2012, fue secuestrado por la Policía durante un control de rutina en junio, cuando la víctima circulaba junto a otra mujer. A pesar de presentar documentación en regla, los uniformados constataron irregularidades en los papeles, el dominio y el grabado del vehículo, que figuraba como robado desde octubre del año pasado en una comisaría de la ciudad de Santa Fe.
Investigación y allanamientos
Tras el procedimiento policial y la incautación del auto, la mujer acudió a la Dirección de Investigación de Delitos Complejos y Delitos Informáticos para denunciar lo ocurrido. Aportó documentos, conversaciones de WhatsApp, contactos telefónicos y otros elementos que permitieron iniciar una investigación que rápidamente avanzó.
Con intervención de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas N.º 4, se llevaron a cabo allanamientos simultáneos en tres propiedades ubicadas en distintos barrios de Corrientes:
Barrio Nuestra Señora de la Asunción (avenida Cuba)
Barrio San Benito (avenida 3 de Abril al 200)
Barrio San Ignacio (calle Belascoain y Juan Pablo II)
Los domicilios pertenecen a una numerosa familia identificada con el apellido Miguel, miembros de la comunidad gitana. En uno de ellos, los investigadores recuperaron la motocicleta que la víctima había entregado como parte de pago: una Zanella Sapucai 150 bordó. El rodado estaba siendo ofrecido a la venta en redes sociales, según revelaron fuentes policiales.
Están identificados los sospechosos
Al menos tres hombres están en la mira de la Justicia, todos ellos ya identificados y notificados del proceso judicial. No se descarta que el caso tenga ramificaciones adicionales, ya que los investigadores creen que la maniobra forma parte de una red delictiva más amplia de venta de vehículos con documentación apócrifa.
La estafa fue descubierta gracias a la denuncia de la víctima y al cruce de información entre las fuerzas de seguridad, lo que derivó en un operativo conjunto entre Delitos Complejos y la División Trata de Personas.