

Lo hizo con un posteo publicado en sus redes sociales. De este modo, echó por tierra las versiones sobre un acercamiento con Nicolás Maduro. La decisión encendió alarmas sobre la posibilidad de una escalada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que el espacio aéreo "sobre" Venezuela "y sus alrededores" quedó completamente "cerrado", en un paso más hacia una posible invasión por tierra del país en la misma semana que había hablado a las claras sobre su intención de ingresar en territorio venezolano para comenzar a detener a narcotraficantes, teniendo especialmente en cuenta la acumulación de sus efectivos militares en torno a la zona.
"A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad", anunció el líder republicano en su plataforma Truth Social.
A la espera de nuevos acontecimientos, este anuncio rompió por ahora la narrativa de un probable acercamiento con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, a partir de la información publicada esta semana por el 'New York Times', que hablaba de una reciente conversación telefónica ocurrida entre ambos. La charla sucedió a finales de la semana pasada, según dos fuentes próximas al diálogo, y en ella ambos líderes hablaron incluso de una posible bilateral en Estados Unidos.
El mismo medio norteamericano informó en octubre que Maduro había ofrecido a Estados Unidos una participación significativa en los yacimientos petroleros del país, además de otras oportunidades para las empresas estadounidenses, en un esfuerzo por disminuir la tensión. Sin embargo, la Casa Blanca acabó planteando una oferta prácticamente inasumible: Maduro debía abandonar obligatoriamente el poder que asumió en 2013 directamente tras la muerte de Hugo Chávez.
Sin embargo, los eventos de las últimas horas se apartaron de esta línea. De hecho, el aviso de Trump de este sábado ocurre prácticamente al término de una semana en la que el mandatario norteamericano dejó en claro su estrategia militar en la lucha antidroga pasaría en un futuro próximo de circunscribirse a las aguas del Caribe a convertirse en una lucha por tierra.
El último jueves, Trump avisó que "muy pronto" comenzarán las operaciones de las fuerzas norteamericanas para "detener por tierra" a los supuestamente "numerosos" narcotraficantes venezolanos, alimentando todavía más las especulaciones sobre una posible intervención militar estadounidense en el país latinoamericano.
"Probablemente se hayan dado cuenta de que la gente no quiere hacer entregas por mar, y vamos a empezar a detenerlos también por tierra. Por tierra es más fácil, pero eso va a empezar muy pronto", afirmó el líder de la Casa Blanca, en una conversación a distancia con militares de servicio con motivo del Día de Acción de Gracias.
La administración de Trump, que autorizó a la CIA a operar en Venezuela, esgrimió el presunto rol del Cártel de los Soles en el tráfico de drogas como una de sus principales razones para justificar ataques contra supuestas narcolanchas en aguas del Caribe, aunque también los extendió al Pacífico oriental, sumando al menos 83 muertos en 21 operaciones en total.


El despliegue militar
Estos ataques, en el marco de la denominada operación 'Lanza del Sur', se suman al incremento de la presencia militar estadounidense en la zona, que incluye el despliegue del portaaviones 'USS Gerald Ford', el más grande de la Armada estadounidense.
El despliegue fue confirmado a las pocas horas de que el portaaviones entrara el 11 de noviembre al área de responsabilidad del Mando Sur, después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenara "apoyar la directiva" de Trump para "desmantelar las organizaciones criminales transnacionales y combatir el narcoterrorismo".
"La mayor presencia de fuerzas estadounidenses en el área de responsabilidad del Mando Sur reforzará la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorizar e interrumpir las actividades y actores ilícitos que comprometen la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos y nuestra seguridad en el Hemisferio Occidental", subrayó el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.